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viernes, 27 de febrero de 2015

Viéndonos desde fuera

En la primera clase de práctica de la asignatura de Habilidades de Comunicación el profesor Juan David Gómez trajo una cámara de video para grabar a algunos voluntarios que se ofrecieran a hacerlo. Consistía en que hablaran un minuto de lo que quisieran. Hubo temas banales como hablar de la familia, sus hobbies… E incluso hubo quien recurrió a una improvisación sobre la propia experiencia de estar delante de una cámara con público.

Tras la grabación hicimos una visualización conjunta analizando las diversas dificultades que experimentaban unos y otros, mientras el profesor sugería posibles soluciones. Muchos coincidían en moverse en exceso o en no tener una postura correcta. Juan David enfatizó la importancia de tener una postura cómoda y confiada y nos aconsejó que podríamos conseguirla estabilizando bien los pies en el suelo. Además para aquellos que se muestran más inseguros a la hora de hablar en público recomienda tener algún objeto en la mano que le aporte seguridad, como un bolígrafo por ejemplo. También existen otros trucos, como centrarte en la respiración o beber agua, que te permiten dejar de pensar insistentemente en el miedo que te da exponerte a un público, ya que cuando nos centramos en acciones de este tipo nuestra mente se relaja.


Una de las integrantes de nuestro grupo fue una de las voluntarias que salió a hablar. Ella explica que una vez que estás enfrente de la cámara todo parece tranquilo, pero en el momento que empiezas a hablar sientes como aparece la intranquilidad en el cuerpo. Con forme empiezas a hablar se va disipando, o eso creía ella. Cuando se vio en el vídeo se dio cuenta de que sus movimientos eran exagerados y poco naturales, para lo cual el profesor le aconsejó la solución que ya hemos nombrado, asentar firmes los pies en el suelo y si se ve necesidad de moverse dar tranquilos y cortos paseos por el espacio disponible. Además, se dio cuenta de que miraba constantemente al techo, posiblemente para evitar la vergüenza que le suponía mirar al público. El profesor le hizo ver que debía aprovechar su mirada expresiva para captar la atención del público. Así pues, ella considera que esta experiencia le hará mejorar sus habilidades de comunicación. Sin duda fue una actividad muy útil, incluso para aquellos que no se atrevieron a ser voluntarios pero podrán poner en práctica los consejos ofrecidos.

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